Una decisión de profunda solidaridad convirtió una pérdida irreparable en una oportunidad de vida para otra persona. La familia de un hombre de 40 años, quien fue declarado con muerte encefálica tras un accidente cerebrovascular en el Hospital General de Zacatlán del IMSS-Bienestar, autorizó la donación de sus órganos. De esta manera, su generosidad se transformó en esperanza mediante un proceso de procuración multiorgánica.

Gracias a la coordinación interinstitucional del Gobierno de Puebla, encabezado por el gobernador Alejandro Armenta, y con el trabajo conjunto de los Servicios de Salud del Estado y el Sistema de Urgencias Médicas Avanzadas (Suma), el hígado fue trasladado por vía aérea desde Zacatlán hasta la Ciudad de México.
El órgano llegó al Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez”, donde una ambulancia lo recibió para continuar su traslado al Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, institución en la que se realizará el trasplante.

El operativo, ejecutado con precisión y en tiempo récord por personal especializado de Suma, aseguró la viabilidad del órgano y su entrega oportuna, destacando la relevancia de la logística aérea en casos de trasplante urgente.
Asimismo, los riñones del donante fueron trasladados por vía terrestre a la Unidad Médica de Alta Especialidad del Centro Médico Nacional “General de División Manuel Ávila Camacho” del IMSS en Puebla capital. Uno de ellos será trasplantado mediante donación dirigida, conforme a la solicitud expresa de los familiares.

Este acto de generosidad reafirma el compromiso del Gobierno de Puebla con la promoción de la donación de órganos, un gesto de humanidad que trasciende el dolor y ofrece una segunda oportunidad de vida.