En México, una llamada puede sonar urgente. Un mensaje puede parecer oficial. Un sitio web puede lucir idéntico al de tu banco. Pero detrás, no siempre hay una institución financiera: muchas veces hay delincuentes perfeccionando sus técnicas para robar datos y dinero.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) lanzó una alerta sobre el aumento de esquemas de suplantación de identidad, especialmente aquellos en los que los estafadores se hacen pasar por bancos. El riesgo crece en un entorno donde las herramientas digitales —incluida la Inteligencia Artificial— permiten fraudes cada vez más sofisticados.

Así operan quienes se hacen pasar por tu banco
La autoridad financiera identificó patrones claros en el llamado “modus operandi” de estos fraudes. Detectarlos a tiempo puede marcar la diferencia entre conservar tu patrimonio o perderlo.
- Uso indebido de identidades
Los estafadores copian nombres comerciales, logotipos, colores institucionales e incluso pequeños detalles gráficos para simular que son una entidad legítima. Los cambios suelen ser mínimos: una letra distinta en la URL o una variación casi imperceptible en el nombre.
- Contacto directo para generar confianza
A través de WhatsApp, llamadas telefónicas, correos electrónicos o mensajes SMS, solicitan información personal: número de tarjeta, NIP, códigos de verificación o datos de acceso a banca en línea.
En llamadas telefónicas, incluso proporcionan datos reales de la víctima —domicilio o últimos dígitos de tarjeta— obtenidos de redes sociales o documentos desechados, con el objetivo de generar credibilidad.
- Solicitud de anticipos de dinero
Ofrecen supuestos créditos “preaprobados”, mejoras en condiciones de pago o premios. El requisito: realizar un depósito previo. Una vez que el dinero se transfiere, desaparecen.
- Cargos no reconocidos como anzuelo
Uno de los esquemas más frecuentes consiste en alertar sobre un supuesto cargo no reconocido. Bajo presión, la víctima comparte información sensible. La Condusef recuerda que, ante un movimiento extraño, el usuario debe comunicarse directamente a los canales oficiales de su banco y cuenta con hasta 90 días para aclaraciones.
- Premios inexistentes
Mensajes que anuncian sorteos o recompensas que requieren “activar” el premio con un pago o registrarse en un portal falso. Si no participaste en ningún concurso, no ganaste nada.

Inteligencia Artificial: la nueva herramienta del fraude
El panorama se vuelve más complejo con el uso de tecnologías avanzadas. La Condusef advierte sobre la utilización de deepfakes, clonación de voz y videos manipulados que simulan ser ejecutivos bancarios o incluso familiares.
Estos recursos permiten que la estafa sea más convincente: voces que parecen auténticas, imágenes con apariencia oficial y mensajes personalizados que aumentan la presión emocional.

Cómo protegerse y evitar ser víctima
Frente a este escenario, la prevención es clave. La autoridad financiera recomienda:
- Verificar que la institución esté registrada en el Sistema de Registro de Prestadores de Servicios Financieros (Sipres).
- No realizar pagos anticipados para acceder a créditos o premios.
- No compartir datos personales ni códigos de verificación.
- No dar clic en enlaces recibidos por mensajes o correos.
- Revisar que los sitios web sean oficiales y seguros.
- Triturar documentos con información sensible antes de desecharlos.
- Desconfiar de mensajes con sentido de urgencia.
- No confiar de inmediato en audios o videos que soliciten información personal.
La advertencia es clara: el fraude evoluciona al ritmo de la tecnología. La mejor defensa es la información y la verificación directa con las instituciones oficiales.
En un entorno digital cada vez más sofisticado, detenerse, dudar y confirmar puede ser el paso que salve tus ahorros.