Salir por un café, desayunar en la fonda o reunirse para cenar tacos ya no cuesta lo mismo. En México, el consumo de alimentos y bebidas fuera del hogar se encareció por encima de la inflación general, presionando el presupuesto de millones de familias.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), mientras la inflación anual se ubicó en 3.8% en enero, los precios en loncherías, fondas, torterías y taquerías aumentaron 8.5%. Restaurantes, cantinas y cafeterías también registraron incrementos superiores al nivel general de precios.
El resultado: el rubro de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar fue uno de los que más incidió en el alza de la canasta alimentaria al inicio del año.

¿Por qué se encareció comer fuera?
El incremento responde a una combinación de factores estructurales y operativos. Entre ellos destacan:
- Aumento en precios de insumos como carnes, vegetales y bebidas.
- Incremento en rentas comerciales.
- Mayores costos en seguridad.
- Ajustes fiscales, como el aumento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a bebidas saborizadas.

El IEPS, actualizado en 2026, impacta directamente productos como refrescos y jugos industrializados, lo que eleva el costo final para el consumidor.
Además, autoridades monetarias reconocieron que existen factores estructurales —como la inseguridad y la extorsión— que presionan costos en ciertos sectores y que no pueden resolverse únicamente mediante política monetaria.
El gasto de los hogares: una tendencia al alza
El regreso a la movilidad tras la pandemia consolidó el hábito de consumir fuera de casa. Según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), cada hogar mexicano destinó en promedio 3 mil 896 pesos trimestrales a alimentos y bebidas fuera del hogar.
Esto representa:
- Un aumento real de 19.2% respecto a 2022.
- El 21.8% del gasto total en alimentos, bebidas y tabaco.

La evolución del gasto promedio trimestral muestra una recuperación y crecimiento sostenido:
- 2016: 3 mil 276 pesos
- 2018: 3 mil 477 pesos
- 2020: 1 mil 915 pesos (impacto de la pandemia)
- 2022: 3 mil 268 pesos
- 2024: 3 mil 896 pesos
Sin embargo, el gasto no es homogéneo. Los hogares con menores ingresos destinan alrededor de 9.4% de su gasto en alimentos a consumo fuera del hogar, mientras que los de mayores ingresos asignan hasta 36%, lo que evidencia diferencias importantes en patrones de consumo.

Más que un gusto, un ajuste al presupuesto
Comer fuera ya no es solo una experiencia social o un descanso de la cocina: se convirtió en una decisión financiera. El aumento en precios obliga a muchas familias a replantear la frecuencia con la que salen a restaurantes o consumen alimentos preparados.
En un entorno donde la inflación general se modera, pero ciertos sectores mantienen incrementos por encima del promedio, el gasto cotidiano adquiere un nuevo peso en la economía familiar.
Salir a comer sigue siendo parte de la vida urbana y social en México, pero hoy implica planear más, comparar precios y ajustar expectativas. El bolsillo, más que nunca, marca el ritmo de la mesa.