La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que el próximo lunes enviará al Congreso de la Unión una iniciativa de reforma electoral que propone eliminar las listas de diputaciones plurinominales, reducir en 25% el gasto destinado a instituciones y procesos electorales, fortalecer la fiscalización en tiempo real y ampliar la democracia participativa.
La titular del Ejecutivo subrayó que la propuesta responde a la demanda ciudadana de contar con procesos más austeros y con una representación política sustentada directamente en el voto popular.

Eliminación de listas plurinominales
La iniciativa plantea suprimir las listas de representación proporcional en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República. En el caso del Senado, se eliminaría la lista nacional para asegurar la representación por entidad federativa conforme al principio republicano.
La presidenta destacó que se mantiene el número actual de diputaciones federales y senadurías, conforme a la fórmula que rige los procesos electorales recientes. Con esta modificación, los aspirantes deberán acudir a territorio para solicitar el voto ciudadano, evitando designaciones por orden de lista partidaria.
Reducción del gasto electoral
La reforma contempla una disminución de 25% en el gasto electoral, que abarcaría recursos del Instituto Nacional Electoral (INE), tribunales electorales, salarios de consejeros y estructuras administrativas consideradas no esenciales. Asimismo, se prevé la reducción de financiamiento a partidos políticos y a los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE).
Los recursos ahorrados podrían destinarse a sectores prioritarios como salud, educación y programas sociales.
La propuesta también incluye homologar sueldos de diputaciones locales, reducir el gasto del Senado y fortalecer el Órgano Interno de Control del INE, además de analizar la posible desaparición de fideicomisos en dicho organismo.

Fiscalización y regulación tecnológica
En materia de control y transparencia, se plantea que la fiscalización de campañas se realice en tiempo real, con coordinación entre el INE y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), lo que permitiría emitir medidas precautorias ante la detección de recursos de procedencia ilícita.
Asimismo, se propone regular el uso de inteligencia artificial durante campañas, prohibiendo la utilización de bots y otorgando al INE la facultad de suspender de manera inmediata contenidos que vulneren la normativa.
Democracia participativa y voto en el extranjero
La iniciativa amplía los mecanismos de democracia participativa a nivel municipal, incluyendo la posibilidad de consultas ciudadanas mediante votación electrónica para decisiones de carácter local.
En cuanto al voto en el extranjero, se plantea un registro único y facilidades para obtener la credencial para votar. Los mexicanos residentes fuera del país contarían con representación propia, sin depender de listas partidistas.
No reelección y combate al nepotismo
La propuesta retoma los principios de no reelección y prohibición del nepotismo como ejes para fortalecer la ética pública. En contraste, el fuero legislativo no sufriría modificaciones, aunque la presidenta manifestó su desacuerdo con su permanencia.
Resultados electorales
Se prevé eliminar el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), al considerar que los cómputos distritales permiten contar con resultados oficiales al día siguiente de la jornada electoral.

Proceso de construcción
El titular de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, Pablo Gómez Álvarez, informó que la iniciativa es resultado de 63 audiencias públicas —incluidas siete en Estados Unidos— en las que participaron mil 76 ponentes con mil 357 propuestas.
Por su parte, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, detalló que la reforma se estructura en diez ejes orientados a fortalecer la vida democrática del país, entre ellos reducción de gasto, representación proporcional, fiscalización, voto en el extranjero, regulación tecnológica y ampliación de mecanismos de participación ciudadana.

La presidenta reiteró que la iniciativa no modifica la autonomía del INE ni los procedimientos básicos de las elecciones, sino que busca racionalizar costos y consolidar un modelo en el que la representación política emane directamente de la voluntad ciudadana.