La empresa Unilever anunció un acuerdo con McCormick & Company para fusionar su división global de alimentos en una operación valuada en 44,800 millones de dólares, creando un nuevo gigante en la industria alimentaria.
Contrario a algunos rumores, no se trata de una venta directa de marcas como Knorr o Hellmann’s por 15,700 millones de dólares. Esa cifra representa únicamente la parte en efectivo del acuerdo; el resto (29,100 millones de dólares) se entregará en acciones.
Unilever mantendrá el 65% de la nueva empresa, mientras que McCormick controlará el 35%, por lo que la compañía británica sigue siendo el socio mayoritario. La nueva entidad proyecta generar unos 20 mil millones de dólares en ingresos anuales, convirtiéndose en uno de los gigantes globales de alimentos y condimentos.
Entre las marcas incluidas destacan Knorr y Hellmann’s, así como sopas, salsas y aderezos. Marcas como Horlicks y Boost en India quedan fuera del acuerdo. La fusión permitirá además ahorros anuales estimados en 600 millones de dólares y se realiza mediante un Reverse Morris Trust, optimizando la eficiencia fiscal de la operación.
La transacción aún requiere aprobación regulatoria y se espera que concluya hacia 2027. Mientras tanto, el mercado ha reaccionado con cierta cautela, reflejada en caídas temporales de las acciones de ambas empresas por los retos de integración.
Esta operación forma parte de la estrategia de Unilever de reducir progresivamente su negocio alimentario y enfocarse en cuidado personal, belleza y productos para el hogar. Para los consumidores, no se esperan cambios inmediatos en productos como Knorr o Hellmann’s, aunque en el mediano plazo podrían ajustarse distribución, marketing o innovación.