El pasado 17 de enero, Puebla se sumó a la conmemoración del Día de San Antonio Abad, una tradición profundamente arraigada que honra la protección y el cuidado de los animales, y que cada año reúne a familias, creyentes y comunidades enteras en un ambiente de fe y convivencia.

En la capital poblana, la celebración tiene como punto central el templo de San Antonio Abad, ubicado en la 24 Poniente, en el barrio de San Antonio. Desde las primeras horas del día, fieles acuden con sus mascotas para recibir la bendición al término de las misas y en el atrio del templo. Perros, gatos, aves y otros animales de compañía forman parte de esta práctica que, con el paso de los años, se consolidaron como una expresión viva de devoción y respeto por la vida.
De manera paralela, distintas parroquias de la Arquidiócesis de Puebla llevan a cabo la bendición de animales los días 17 y 18 de enero, extendiendo esta tradición tanto en zonas urbanas como en comunidades con vocación agrícola, donde San Antonio Abad mantiene un significado especial.



La celebración recuerda la figura de San Antonio Abad, monje del siglo III, reconocido por su vida de austeridad y por su vínculo simbólico con el cuidado de los animales y el trabajo del campo. En Puebla, esta fecha continúa siendo un espacio de encuentro que fortalece los lazos comunitarios y preserva una de las tradiciones religiosas más significativas del estado.